| Jose Gilberto Rodriguez |
Por José Gilberto Rodríguez
Hoy Domingo de Ramos se inicia La Semana Santa, la cual es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret o, lo que es igual, conmemorar sus últimos días; por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. La Semana Santa se celebra con ritos, actividades, tradiciones y formas muy peculiares variando la región geográfica donde se realice.
La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año. Sin embargo, para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión en los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae. Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico. A esta semana se le llamaba en un principio “La Gran Semana”. Ahora se le llama Semana Santa o Semana Mayor y a sus días se les dice días santos. Esta semana comienza con la entrada de Jesús a Jerusalén Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua.
Vivir los 8 días santos es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua. Lo importante de este tiempo no es el recordar con tristeza lo que Cristo padeció, sino entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros y el poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra.
La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios. Se inicia comienzo el Domingo de Ramos y finaliza El Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el Viernes Dolores y se considera parte de la misma el Primer Domingo de Pascua. Va precedida por la Cuaresma que finaliza en la Semana de Pasión donde se celebra la eucaristía en el Jueves Santos se conmemora la Crucifixión de Jesús el Viernes Santos y la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del sábado Santos al Domingo de Resurrección . Durante la Semana Santa tienen lugar numerosas muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las procesiones y las representaciones de la Pasión.
Vivir los 8 días santos es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua. Lo importante de este tiempo no es el recordar con tristeza lo que Cristo padeció, sino entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros y el poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra.
La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios. Se inicia comienzo el Domingo de Ramos y finaliza El Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el Viernes Dolores y se considera parte de la misma el Primer Domingo de Pascua. Va precedida por la Cuaresma que finaliza en la Semana de Pasión donde se celebra la eucaristía en el Jueves Santos se conmemora la Crucifixión de Jesús el Viernes Santos y la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del sábado Santos al Domingo de Resurrección . Durante la Semana Santa tienen lugar numerosas muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las procesiones y las representaciones de la Pasión.
Los días más importantes de la Semana Santa son los formados por el llamado Triduo Pascual: La introducción al Triduo (el Jueves Santo y los días Viernes Santo), en el que se conmemora la muerte de Cristo, el Sábado Santo, en el que se conmemora a Cristo en el sepulcro, y el Domingo de Pascua de la Resurrección.
A principios del siglo IV había en la cristiandad una gran confusión sobre cuándo había de celebrarse la Pascua cristiana o día de Pascua de Resurrección, con motivo del aniversario de la resurrección de Jesús de Nazaret. Habían surgido en aquel momento numerosas tendencias o grupos de practicantes que utilizaban cálculos propios. Ya en el Concilio de Arlés (en el año 314), se obligó a toda la Cristiandad a celebrar la Pascua el mismo día, y que esta fecha habría de ser fijada por el Papa, que enviaría epístolas a todas las iglesias del orbe con las instrucciones necesarias. Sin embargo, no todas las congregaciones siguieron estos preceptos.
No obstante, siguió habiendo diferencias entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Alejandría, si bien el Concilio de Nicea dio la razón a los alejandrinos, estableciéndose la costumbre de que la fecha de la Pascua se calculaba en Alejandría, que lo comunicaba a Roma, la cual difundía el cálculo al resto de la cristiandad. Finalmente fue Dionisio el Exiguo (en el año 525) quien desde Roma convenció de las bondades del cálculo alejandrino, unificándose al fin el cálculo de la pascua cristiana.
La Pascua de Resurrección es el domingo inmediatamente posterior a la primera Luna Llena, tras el equinoccio de primavera y se debe calcular empleando la Luna llena astronómica. Por ello puede ser tan temprano como tan tarde como el 25 de abril, este año por cierto es un poco tarde el 24 de abril.
En algunos países se suspenden las labores docentes durante dos semanas que abarcan desde el sábado anterior al viernes santo hasta el segundo domingo después del Viernes Santo. En el caso de nuestro país República Dominicana se suspenden desde el Lunes Santos hasta el lunes siguiente al Primer Domingo de Pascua.
EL Domingo de Ramos celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén en la que todo el pueblo lo alaba como rey con cantos y palmas. Por esto, nosotros llevamos nuestras palmas a la Iglesia para que las bendigan ese día y participamos en la misa. El Jueves Santos recordamos la Última Cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavó los pies dándonos un ejemplo de servicial dad. El Viernes Santos es el día que recordamos la Pasión de Nuestro Señor: Su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. Lo conmemoramos con un Vía Crucis solemne y con la ceremonia de la Adoración de la Cruz.
El Sábado Santos o sábado de gloria se recuerda el día que pasó entre la muerte y la Resurrección de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a Jesús entre nosotros, Mientras el Domingo de Pascua es el día más importante y más alegre para todos nosotros, los católicos, ya que Jesús venció a la muerte y nos dio la vida. Esto quiere decir que Cristo nos da la oportunidad de salvarnos, de entrar al Cielo y vivir siempre felices en compañía de Dios. Pascua es el paso de la muerte a la vida.
En este tiempo de descanso y meditación queremos hacerle un llamado ala población que tome las cosas con calma, que mediten, que piensen en todas esas personas que lo quieren, su familia, amigos/as, compañeros/as de trabajo. Este no es un tiempo para beber, andar a alta velocidad, de parrandear, mas que eso es un tiempo de ver todas las maravillas y cosas bellas que Dios nos ha regalado, incluyendo su hijo Jesús, quien murió en la cruz para salvarnos del pecado
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